Una cama limpia resulta más agradable para tu perro y para el espacio donde descansa. Cuando el modelo tiene funda removible, el mantenimiento es más sencillo, siempre que los rellenos se retiren antes del lavado.

1. Revisa la cama antes de desmontarla

Aspira o sacude el pelo y el polvo acumulado. Esto evita que la suciedad suelta llegue a la lavadora. Revisa también costuras y cierre antes de retirar la funda.

2. Retira todos los rellenos

Abre el cierre con cuidado y retira las piezas interiores. Lava únicamente la funda. No introduzcas los rellenos en la lavadora, porque pueden perder su forma o retener humedad.

3. Usa un ciclo suave

Lava la funda con agua fría y detergente suave. Evita cloro, blanqueadores y productos abrasivos. Cuando sea posible, lávala por separado para reducir la fricción con otras prendas.

4. Seca a la sombra

No exprimas ni tuerzas la funda con fuerza. Déjala secar completamente a la sombra antes de colocar de nuevo los rellenos. Evita secadora, plancha, calor directo y exposición prolongada al sol.

5. Vuelve a armarla con calma

Cuando la funda esté totalmente seca, acomoda cada relleno en su espacio y distribúyelo con las manos. Cierra sin forzar el zipper y ajusta las esquinas para recuperar la forma de la cama.

Limpieza entre lavados

  • Aspira o sacude la cama con frecuencia.
  • Retira manchas pequeñas con un paño húmedo.
  • Evita que la humedad llegue al relleno.
  • Deja ventilar la cama si tu perro se recostó mojado.

Las recomendaciones pueden variar según la tela y el uso de cada modelo. Consulta la guía de cuidados Jack y las indicaciones de la ficha del producto.

Si estás comparando opciones, revisa las diferencias entre nuestros modelos en Compara las camas Jack.

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